A la hora de comprar un cirio pascual es importante tener en cuenta tres cosas: la calidad, la imagen y que tenga la medida correcta para tu parroquia o comunidad.
Te aclaramos estos tres asuntos, empezando por el más importante: la calidad.
La calidad
El cirio debe ser de cera, nuevo cada año, grande, único y nunca ficticio. Así nos lo aconseja la Congregación para el Culto Divino.
Cómo reconocer un cirio de cera de abeja

Estamos encontrando diversas cererías que venden sus cirios diciendo que son de cera de abeja sin serlo. Los cirios de cera natural de abeja tienen un color tostado; nunca son blancos ni amarillentos. Están realizados de manera artesanal, y puedes comprobarlo al final del cirio: si son de cera, verás una gran cantidad de círculos concéntricos. Además, desprenden un olor agradable.
Así se reconoce un cirio por su aspecto. Al encenderlo y utilizarlo notarás, además, que su mecha no desprende un humo espeso ni demasiado negro. Estos cirios tienen una mejor combustión y una mayor durabilidad.
La imagen
La imagen del cirio pascual hace de él una obra de arte sacro única.

Busca una imagen que represente un carisma especial de tu parroquia, que esté ligada a sus advocaciones o santos, o incluso que tenga relación con la situación social vivida ese año.
Siempre recomendamos la imagen de Cristo, que es el signo de este cirio, pero nos adaptamos a distintos estilos y situaciones. Por ejemplo, hemos realizado la imagen del Buen Samaritano para una Vigilia Pascual en una cárcel, y la del Matrimonio Espiritual para una comunidad neocatecumenal que realizaba este paso.
La medida
Cada parroquia, comunidad cristiana o capilla tiene unas necesidades distintas. No hacemos cirios pascuales estándar: todos son por encargo, para que puedas elegir un cirio exactamente a tu medida.
El diámetro
Mide el portacirios: su medida interna será la medida del diámetro del cirio. También podemos rebajar la parte inferior para que el cirio se vea más grande. Esta medida suele ser de 9 o 10 centímetros.
La altura
La altura es importante. En las grandes parroquias, con diversas celebraciones diarias y semanales en las que el cirio permanece encendido, conviene que tenga una altura de al menos un metro o un metro veinte, ya que se consumirá gran parte del cirio.

Las comunidades neocatecumenales celebran a menudo en pequeñas salas blancas. En ese caso podemos utilizar una medida de 80 cm de alto y elegir imágenes como el Pantocrátor, el Discípulo Amado…