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Varios cirios pascuales 2027 pintados a mano con pan de oro, listos en el taller

¿Cómo elijo el cirio pascual?

A la hora de comprar un cirio pascual es importante tener en cuenta tres cosas: la calidad, la imagen y que tenga la medida correcta para tu parroquia o comunidad.

Te aclaramos estos tres asuntos, empezando por el más importante: la calidad.

La calidad

El cirio debe ser de cera, nuevo cada año, grande, único y nunca ficticio. Así nos lo aconseja la Congregación para el Culto Divino.

Cómo reconocer un cirio de cera de abeja

comprar cirio pascual

Estamos encontrando diversas cererías que venden sus cirios diciendo que son de cera de abeja sin serlo. Los cirios de cera natural de abeja tienen un color tostado; nunca son blancos ni amarillentos. Están realizados de manera artesanal, y puedes comprobarlo al final del cirio: si son de cera, verás una gran cantidad de círculos concéntricos. Además, desprenden un olor agradable.

Así se reconoce un cirio por su aspecto. Al encenderlo y utilizarlo notarás, además, que su mecha no desprende un humo espeso ni demasiado negro. Estos cirios tienen una mejor combustión y una mayor durabilidad.

La imagen

La imagen del cirio pascual hace de él una obra de arte sacro única.

Cirio pascual pintado a mano en la parroquia de Torres de la Alameda

Busca una imagen que represente un carisma especial de tu parroquia, que esté ligada a sus advocaciones o santos, o incluso que tenga relación con la situación social vivida ese año.

Siempre recomendamos la imagen de Cristo, que es el signo de este cirio, pero nos adaptamos a distintos estilos y situaciones. Por ejemplo, hemos realizado la imagen del Buen Samaritano para una Vigilia Pascual en una cárcel, y la del Matrimonio Espiritual para una comunidad neocatecumenal que realizaba este paso.

La medida

Cada parroquia, comunidad cristiana o capilla tiene unas necesidades distintas. No hacemos cirios pascuales estándar: todos son por encargo, para que puedas elegir un cirio exactamente a tu medida.

El diámetro

Mide el portacirios: su medida interna será la medida del diámetro del cirio. También podemos rebajar la parte inferior para que el cirio se vea más grande. Esta medida suele ser de 9 o 10 centímetros.

La altura

La altura es importante. En las grandes parroquias, con diversas celebraciones diarias y semanales en las que el cirio permanece encendido, conviene que tenga una altura de al menos un metro o un metro veinte, ya que se consumirá gran parte del cirio.

Cirio pascual pintado a mano junto al ambón de una parroquia

Las comunidades neocatecumenales celebran a menudo en pequeñas salas blancas. En ese caso podemos utilizar una medida de 80 cm de alto y elegir imágenes como el Pantocrátor, el Discípulo Amado…

¿Cómo rebajar el cirio pascual?

¿Cómo rebajar el cirio pascual?

Muchos portacirios son artesanales y no tienen una medida exacta, así que en ocasiones hay que rebajar la base del cirio para que se adapte a ellos.

Puedes pedir nuestros cirios pascuales a la medida del portacirios, en centímetros y milímetros (o en pulgadas): al ser cirios artesanales realizados especialmente para nuestro taller, nos adaptamos a todas las necesidades. También puedes pedirnos que rebajemos la base del cirio y lo recibirás ya preparado.

Cómo rebajar el cirio paso a paso

Aun así, te damos unos consejos para hacer el rebaje en el cirio pascual:

  1. Mide la profundidad del portacirios y su diámetro interior.
  2. Haz una pequeña marca en el cirio y coloca cinta de carrocero alrededor. Así sabrás en todo momento por dónde rebajar y evitarás grandes roturas.
  3. Enciende una vela y acerca el filo de un cuchillo a la mecha durante un tiempo, hasta que se caliente.
  4. Haz una marca con el cuchillo alrededor del cirio, siguiendo la cinta de carrocero. Vuelve a calentar el cuchillo si es necesario.
  5. Recorre de nuevo la marca que rodea el cirio e introduce el cuchillo el grosor de una capa.
  6. Haz una marca a lo largo del rebaje del cirio.
  7. Introduce el cuchillo en la capa y levántala. Con paciencia, la capa saltará sola.
  8. Repite el proceso para rebajar, capa por capa, todas las que sean necesarias.

Ten en cuenta que es más fácil rebajar los cirios con más contenido de cera de abeja, y por supuesto los realizados al noque (introduciendo capa por capa) que los que otras marcas hacen en molde o tubo.

Rebajando la base de un cirio pascual para que entre en el portacirios
Cirios pintados a mano en el taller

Cirio Pascual, liturgia y artesanía

¿Por qué pedir nuestros cirios con antelación? Sabemos que supone un esfuerzo para nuestros clientes pedirnos los cirios con varias semanas de antelación, pero su elaboración y pintura a mano requieren dedicar tiempo a cada cirio.

El cirio pascual es uno de los símbolos más antiguos del cristianismo: los primeros cristianos utilizaban pábilos de cera en las noches del sábado. Hoy es un símbolo de la presencia de Cristo.

Pintados a mano

Todos nuestros cirios están pintados a mano, uno a uno, desde hace años, con dedicación y oración. Usamos una técnica elaborada gracias a la cual son totalmente manejables y se pueden sumergir en el agua para la bendición sin que el cirio sufra ningún cambio.

Cada cirio lleva los signos litúrgicos característicos, también realizados a mano: el año en curso, el alfa y la omega y la cruz. Bajo petición incluimos los inciensos. La imagen que aparece suele ser un Resucitado; disponemos de distintos diseños que renovamos cada año.

El cirio en la liturgia

El cirio pascual se enciende en la Noche de Pascua con una gran llama y se introduce en el templo, que permanece a oscuras. De este cirio se encienden las velas que portan los fieles, símbolo de que Cristo se hace presente en cada uno de nosotros.

El cirio se enciende durante cada una de las celebraciones del Tiempo Pascual. En ese año litúrgico se enciende también en los bautismos y exequias: con su luz se encienden las velas que portan los padrinos de quienes van a ser bautizados.

El cirio se enciende y se consume: es una catequesis de cómo Cristo se entrega por completo a la humanidad. Por eso se renueva cada año, digno de la imagen que representa y del deseo de ofrecerle lo mejor al Señor.