La Congregación para el Culto Divino, en su carta sobre la preparación y celebración de las Fiestas Pascuales, dice:
«El cirio pascual, para la veracidad del signo, ha de ser de cera, nuevo cada año, único, relativamente grande, nunca ficticio, para que pueda evocar realmente que Cristo es la luz del mundo».

En Iconosycirios trabajamos para mantener fiel la tradición, para que nuestros cirios presten el servicio al que son confiados con el mayor respeto y dignidad, para gloria de Dios y embellecimiento de su Iglesia.
Cirios únicos, hechos a mano
Le aseguramos que con nuestros cirios se lleva una pieza única, ya que han sido realizados artesanalmente, dorados con pan de oro y pintados sobre la cera uno a uno, según las características de la catedral, parroquia o comunidad cristiana que lo recibe.

Todos nuestros cirios pascuales se realizan al noque, con un alto contenido de cera natural de abeja, blanqueada al sol. Esto les confiere una alta durabilidad, una combustión menos tóxica y un color y unos aromas agradables.
Cuidamos la dignidad del cirio y de sus imágenes durante todo el proceso, trabajando todo el año en un ambiente cuidado y de oración en nuestro pequeño taller de Madrid.
Cuando el cirio se consume
No tema cuando el cirio se consuma, aunque llegue a la cruz o al dibujo. El cirio pascual es un elemento al servicio de la liturgia, preparado para ella: signo de Cristo, que se consumió hasta la última gota para darnos la Vida Eterna.
Pintamos un número limitado de cirios al año para poder seguir ofreciendo la calidad y belleza que nos caracteriza.