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Virgen del Carmen

Su nombre viene del Monte Carmelo, en Israel o Tierra Santa. A este monte se retiraba a rezar el profeta Elías, y en una ocasión en la cual Dios había castigado a su pueblo rebelde con un verano de tres años, Elías estando rezando en la cima del Monte Carmelo envió a su secretario a que observara en el horizonte para ver si veía algo. El otro volvió a contarle que se veía una pequeña nube. Con esto entendió Elías que ya iban a llegar las lluvias. Y en efecto la nube fue creciendo y se convirtió en una inmensa y muy provechosa lluvia que alegró enormemente a aquellas gentes que llevaban 36 meses sin agua.

La Iglesia Católica ha creído que esa nubecilla que apareció en el Monte Carmelo era imagen o anuncio de María, la cual al aparecer en este mundo nos trajo la más bella noticia: la de que con Ella, por medio de su Hijo Jesucristo nos llegaría la más grande y provechosa lluvia de gracias sobre todos nosotros, pobres pecadores (Carmen significa: tierra fértil que produce muy buenos frutos. Eso es la devoción a N. Sra. del Carmen).

http://www.santafaustina.org/asociacion/devociones/carmen.htm

Sta. Ana o la Virgen del silencio

La primera representación que encontramos de esta imagen es del siglo VIII y se refiere a Santa Ana en un fresco de Nubia de Faras (sede de los reyes de Nobalia, Nubia, actual Sudán), fue descubierto en la catedral de Petros, Pakhoras y ahora se encuentra en el Museo Nacional de Varsovia.

Como todo icono ofrece un acceso al misterio de lo invisible. A través de la contemplación, el corazón habla al corazón, es decir, Dios se une al corazón que ora, suprimiendo el distanciamiento entre éste y la pintura.

Vemos el rostro de María, fuera de un realismo extremo, mostrando una realidad espiritual de la humanidad trasfigurada. Su serenidad trasmite la dignidad de Madre de Dios.

El azul es el color de lo celeste, María Reina del Cielo.

Los ojos, agrandados no solo para ver, interceden por el espectador. Hacia dentro miran el amor de Dios y hacia fuera el corazón del mundo, es la insondable unión entre el Creador y la criatura.

La boca, extremadamente fina y corta aparece cerrada y con el dedo ante ella como expresión de la verdadera oración que se hace en silencio, pero al mismo tiempo está enseñando a orar a su hijo como lo hizo su madre con ella. Esto es posible porque el icono no está sujeto a las normas terrenas de tiempo, lugar, espacio…

José como era justo…

José custodio del Arca de la Nueva Alianza y administrador fiel de los bienes de Dios.

Es el padre de Jesús en la fe. Es el patrono de los seminarios porque hizo del hogar de Nazaret la primera casa de formación. Cumplió la misión de iniciar a Jesús en la fe de Israel.

Vemos a José representado con la vara de Aarón, una vara seca que florece. Al igual que Aarón, José es el encargado de custodiar el Arca de la Alianza, en este caso María como Nueva Arca que contiene la Nueva Alianza de Dios con los hombres. A José se le encomienda la misión más santa, cuidar al hijo de Dios, y Dios está con él en esto. Siendo el siervo se convierte en el señor de su Señor.

José personifica el drama humano: el hombre ante el misterio, al tomar la decisión de repudiar a la Virgen en secreto, lo que pretende es no ser impedimento ante la obra de Dios. Es aquí cuando recibe la visita del ángel. Como era justo, actúa como justo.

Nos acordamos hoy y felicitamos a todos los padres, que a ejemplo de José, hacen de su hogar una casa de bendición

Bello y magnifico don de Dios

El Bautismo «es el más bello y magnífico de los dones de Dios […] lo llamamos don, gracia, unción, iluminación, vestidura de incorruptibilidad, baño de regeneración, sello y todo lo más precioso que hay. Don, porque es conferido a los que no aportan nada; gracia, porque es dado incluso a culpables; bautismo, porque el pecado es sepultado en el agua; unción, porque es sagrado y real (tales son los que son ungidos); iluminación, porque es luz resplandeciente; vestidura, porque cubre nuestra vergüenza; baño, porque lava; sello, porque nos guarda y es el signo de la soberanía de Dios» (San Gregorio Nacianceno, Oratio 40,3-4).

Es el padre o padrino quien enciende la vela en el cirio pascual y se la muestra al neófito, mientras el celebrante pronuncia el rito: «Recibid la luz de Cristo. A vosotros, padres y padrinos, se os confía acrecentar esta luz. Que vuestro hijo, iluminado por Cristo, camine siempre como hijo de la luz. Y perseverando en la fe, pueda salir con todos los santos al encuentro del Señor»

Desde iconosycirios.com os ayudamos a que el cirio de bautismo sea un bello detalle que podréis conservar y encender en ocasiones especiales como cumpleaños o aniversario de bautismo para dar gracias a Dios de este gran don. Ponemos el nombre del niño o niña en el cirio, el nombre es muy importante, Dios nos conoce a cada uno por nuestro nombre, y se recomienda que sea el de algún santo intercesor.

La verdadera historia de San Valentín

Es habitual escuchar que San Valentín o el día de los enamorados es una invención de un centro comercial para engordar la facturación en un día normal pero en realidad su historia viene de mucho más lejos, del Imperio Romano para ser exactos.

Es cierto que empezó a popularizarse masivamente en 1842 en Angloamérica cuando Esther A. Howland comenzó a vender tarjetas postales de san Valentín («valentines») con símbolos como la forma del corazón o de Cupido; la tradición de los países nórdicos dice también que por estas fechas es cuando se emparejan y aparean los pájaros y que es posible que por esa razón se identifique como un día al amor y a la creación.

Pero según cuenta la leyenda su origen viene desde el Siglo III en Roma. San Valentín era un sacerdote que celebraba en secreto matrimonios para jóvenes enamorados, ya que el emperador Claudio II había decidido prohibirlos porque pensaba que los solteros eran mejores soldados que los casados. Por este motivo, tras ser llamado a Palacio, el emperador Claudio dio orden de encarcelarlo. Un oficial romano llamado Asterius fue el encargado de ejecutar la orden, pero aprovechó la oportunidad para intentar ridiculizar a Valentín retándolo a que devolviese la vista a Julia, su hija. Valentín aceptó el reto y en nombre del Señor consiguió devolver la vista a la pequeña.

Asterius agradeció a Valentín el milagro, pero aún así no pudo evitar que fuese encarcelado. El emperador Claudio ordenó tiempo más tarde la muerte de Valentín, citando su ejecución el 14 de Febrero del año 270. Julia, la hija de Asterius, plantó un almendro junto a la tumba del mártir Valentín; por eso el almentro es símbolo de amor y amistad.

Fuente – Wikipedia y Santopedia