Archivo de la etiqueta: santo

Icono tríptico de San Martín de Porres pintado a mano

San Martín de Porres

Icono de san Martín de Porres pintado sobre tabla de abedul.

«Donde hay fe, hay amor; donde hay amor, hay paz; donde hay paz, está Dios».

San Martín de Porres

Sigue la iconografía tradicional, que nos presenta al santo admirando la Cruz. La aureola está dorada con oro de 22 quilates, al igual que los bordes de la Cruz, que parece desprender luz por sí misma.

Lleva el hábito de los dominicos, la orden a la que pertenece. Al tratarse de un icono, se omiten los animales o las personas de otras representaciones, e incluso el fondo, para dejar paso al misterio de la vida en Cristo.

Icono de san José (detalle)

José, como era justo…

José, custodio del Arca de la Nueva Alianza y administrador fiel de los bienes de Dios, es el padre de Jesús en la fe.

Es el patrono de los seminarios porque hizo del hogar de Nazaret la primera casa de formación: cumplió la misión de iniciar a Jesús en la fe de Israel.

La vara de Aarón

Vemos a José representado con la vara de Aarón, una vara seca que florece. Al igual que Aarón, José es el encargado de custodiar el Arca de la Alianza; en este caso, María, la Nueva Arca que contiene la Nueva Alianza de Dios con los hombres.

A José se le encomienda la misión más santa, cuidar al Hijo de Dios, y Dios está con él en ella. Siendo el siervo, se convierte en el señor de su Señor.

El hombre ante el misterio

José personifica el drama humano: el hombre ante el misterio. Cuando decide repudiar a la Virgen en secreto, lo que pretende es no ser un impedimento para la obra de Dios. Es entonces cuando recibe la visita del ángel. Como era justo, actúa como justo.

Hoy nos acordamos de todos los padres que, a ejemplo de José, hacen de su hogar una casa de bendición, y los felicitamos.

La verdadera historia de San Valentín

La verdadera historia de San Valentín

Es habitual escuchar que San Valentín, el día de los enamorados, es una invención de un centro comercial para engordar la facturación en un día normal. Pero en realidad su historia viene de mucho más lejos: del Imperio romano, para ser exactos.

Cómo se popularizó

Es cierto que empezó a popularizarse masivamente en 1842 en Angloamérica, cuando Esther A. Howland comenzó a vender tarjetas postales de san Valentín («valentines») con símbolos como el corazón o Cupido.

La tradición de los países nórdicos dice también que por estas fechas se emparejan y aparean los pájaros, y es posible que por esa razón se identifique como un día dedicado al amor y a la creación.

Su origen, en la Roma del siglo III

Según cuenta la leyenda, su origen se remonta al siglo III en Roma. San Valentín era un sacerdote que celebraba en secreto matrimonios de jóvenes enamorados, ya que el emperador Claudio II los había prohibido porque pensaba que los solteros eran mejores soldados que los casados. Por este motivo, tras llamarlo a palacio, el emperador dio orden de encarcelarlo.

Un oficial romano llamado Asterius fue el encargado de ejecutar la orden, pero aprovechó la ocasión para intentar ridiculizar a Valentín retándolo a devolver la vista a su hija Julia. Valentín aceptó el reto y, en nombre del Señor, consiguió devolver la vista a la pequeña.

Asterius le agradeció el milagro, pero aun así no pudo evitar que fuese encarcelado. Tiempo más tarde, el emperador Claudio ordenó su muerte y fijó su ejecución el 14 de febrero del año 270.

Julia, la hija de Asterius, plantó un almendro junto a la tumba del mártir Valentín. Por eso el almendro es símbolo de amor y amistad.

Fuentes: Wikipedia y Santopedia.