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Cirio Pascual, liturgia y artesanía

¿Por qué pedir nuestros cirios con antelación?

Sabemos que supone un esfuerzo para nuestros clientes pedirnos los cirios con varias semanas de antelación, pero su elaboración y pintura a mano requieren dedicarle tiempo a cada cirio.

El Cirio Pascual es uno de los símbolos más antiguos del cristianismo, los primeros cristianos utilizaban pábilos de cera en las noches del sábado. Un símbolo que hoy en día es presencia de Cristo.

La Congregación de Ritos decreta que el Cirio debe contener el máximo contenido de cera, no exigiendo un cien por cien de cera, por su alto coste. Por eso nosotros trabajamos dos calidades, la Calidad Notable con un alto contenido de cera y Gran Calidad, cirios más asequibles pero realizados también de manera artesanal. Todos nuestros cirios están realizados a noque: es decir introduciendo el pábilo capa a capa en la cera líquida hasta conseguir el grueso deseado: Pueden oler nuestros cirios, tienen un ligero olor a miel.

Desde Iconosycirios le recomendamos la calidad Notable, la naturaleza de la cera representa la Virginidad de María, al ser natural es menos contaminante y su humo es blanco, también lo notará en la duración del cirio.

Todos nuestros cirios están pintados a mano, uno a uno. Desde hace años con dedicación y oración, con una técnica elaborada gracias a la cual nuestros cirios son totalmente manejables y sumergibles en el agua para la bendición sin que el cirio sufra ningún cambio.

Cada cirio lleva los signos litúrgicos característicos: el año en curso, alfa y omega y la cruz, también realizados a mano. Bajo petición incluimos los inciensos. La imagen que aparece suele ser un Resucitado, disponemos de distintos diseños que renovamos cada año.

El Cirio Pascual se enciende el la Noche de Pascua con una gran llama y es introducido en el Templo, el cual permanece a oscuras. De este cirio se encienden las velas que portan los fieles, símbolo de que Cristo se hace presente en cada uno de nosotros.  El cirio se enciende durante cada una de las celebraciones del Tiempo Pascual. En ese año litúrgico se enciende también en los bautismos y exequias, con la luz del cirio se encienden las velas que portan los padrinos de los que van a ser bautizados.

El Cirio se enciende y se consume, es una catequesis de cómo Cristo se entrega por completo a la humanidad. Y por ello se renueva cada año, digno de la imagen que representa y del deseo de ofrecerle lo mejor al Señor.

 

22 de Noviembre: SANTA CECILIA

Santa Cecilia es la patrona de la música y los músicos, aunque no esté claro su origen siempre se la ha representado con instrumentos, en especial el órgano, el violín y el laúd.

La joven cristiana Cecilia había hecho voto de virginidad, pero fue prometida a un pagano llamado Valeriano. La noche de bodas le reveló que había consagrado a Dios su virginidad y que había un ángel que defendía su cuerpo.  Valeriano vio al ángel del Señor, de quien recibió una corona de rosas, mientras que su esposa recibía una de azucenas, tras lo cual se convirtió y aceptó el bautismo También se convirtió su hermano  Tiburcio, los dos fueron martirizados a causa de su nueva fe.

Después de ellos, Cecilia, que se niega a hacer sacrificios en honor a otros dioses, y es sometida al fuego en una caldera, en la cual no sufre la condena y se la oye cantar salmos en medio del fuego, por lo que es condenada de nuevo pero esta vez por decapitación de la que queda gravemente herida, muriendo tres días después en presencia del Papa Urbano I.

En el icono aparece con la cara serena, sin ningún tipo de sentimiento humano, sumida en una contemplación de la grandeza del misterio del amor de Dios.

A veces se representa a la Santa con una señal en el cuello como atributo de uno de sus martirios, aquí hemos querido resaltar sin embargo el laúd con el que acompaña a su primera condena en la que Cecilia ofrece su vida a Dios a través del canto de salmos. Los ropajes de gala, el turbante con el tocado, la juventud y buena forma física de la Santa muestran su condición de nobleza.

La ausencia de profundidad debido al fondo de oro hace que sea una palabra para todo lugar y tiempo al mismo tiempo que rompe la distancia entre la pintura y el espectador. Como todo icono ofrece un acceso al misterio de lo invisible. A través de la contemplación, el corazón habla al corazón, es decir se suprime la distancia entre espectador y pintura.

Ángeles Custodios mural

Ángeles Custodios dorado y pintado a mano para la Parroquia Madre del Amor Hermoso

 

«La existencia de seres espirituales, no corporales, que la Sagrada Escritura llama habitualmente ángeles, es una verdad de fe. El testimonio de la Escritura es tan claro como la unanimidad de la Tradición»(CIC 328).

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Su aspecto representa el del ángel como una joven figura andrógina y alada, lleva una diadema, atributo que se les otorga a partir del siglo XV. Empuñan en sus manos una vara, símbolo de autoridad y dignidad, también recogen en ellas una esfera de luz donde aparece el nombre de Cristo (IC-XC), inscripción que podemos apreciar al encontrar la presencia de Cristo en los iconos bizantinos. Sus cabezas ligeramente inclinadas como signo de adoración, dirigiendo su mirada hacia Cristo muestran una profunda espiritualidad, sus alas en señal de respeto están plegadas, excepto una que nos hace dirigir la mirada hacia el resto de las imágenes que representan la historia de la salvación.

Los colores de los mantos:

El verde es el símbolo de lo vegetal, símbolo de la vida y la renovación, simboliza la regeneración espiritual  de los que nos anuncian la verdad eterna.

El rojo es el color de la sangre y del fuego, expresa el amor, el sacrificio y la belleza, pero el fuego anaranjado también simboliza el Espíritu Santo, y junto al amarillo simboliza la humildad.

Los detalles en oro, hablan de la presencia de Cristo que ilumina todo, trasciende las dimensiones del espacio y del tiempo, se muestra como eterno, es el amor de Dios a los hombres.

A través de la contemplación, el corazón habla al corazón, es decir, Dios se une al corazón que ora, suprimiendo el distanciamiento entre éste y la pintura.

 

Virgen de Czestochowa

Los peregrinos de la JMJ viajan hasta Polonia para visitar al Papa y oír su palabra.

Hoy les acompañamos desde aquí en la contemplación de un icono: La Virgen de Czestochowa, que acogerá la visita de muchos peregrinos..
Se trata de un icono bizantino, de dimensiones: 122,2 cm, 82,2 cm y 3,5 cm su autoría se atribuye al apóstol San Lucas.
En este icono vemos representada a la Virgen como Hodigitria, la Virgen que señala a Jesús como camino de Vida.
El Niño sostenido por el brazo de su Madre sujeta la Palabra, signo de que Cristo es la Palabra hecha carne. Con la otra mano bendice a la Virgen. Jesús viste de rojo, precediendo la pasión que va a recibir. El manto de la Virgen es azul, estrellado, está revestida del cielo.
Su rostro sin expresión alguna, típico en los iconos bizantinos no mira al niño, mira a los fieles que se acercan a adorarla.
Nos preguntamos por sus marcas en su rostro y en el cuello, este icono ha viajado desde Jerusalén, donde fue encontrado por Santa Elena y llevado a Constantinopla, quinientos años después viaja a la actual Polonia.
Aquí la Virgen mora en una capilla en el castillo de Belz, donde en un asedio por parte de los musulmanes, una lanza penetra en la capilla y rasga el cuello de la Virgen.
San Ladislao, príncipe polaco y gran devoto, decidió trasladar la imagen a su ciudad natal, Opala, para mantenerla segura.
En un parón en su Viaje, en Czestochowa, la imagen se guardó en una colina (Jasna Góra). A la mañana siguiente el príncipe preparó todo para su partida, pero sus caballos no querían andar, lo que él interpretó como una señal de que la Virgen debía quedarse allí. El santo mandó la construcción de una iglesia y un monasterio de los Padres Paulinos. Los cuales guardan y veneran hasta hoy este icono.
En 1430 un grupo adherido a la contrarreforma, saquea la iglesia, robando varios objetos, entre ellos el icono. Al marcharse los caballos no querían caminar, sabiendo que se trataba del icono de la Virgen lo tiraron al suelo, este se rompió en tres partes, uno de ellos rajó su rostro con un cuchillo hasta tres veces, antes de que pudiera volver a hacerlo, la Virgen comenzó a Sangrar.
El cuadro se ha intentado restaurar varias veces pero siempre aparecen estas marcas.
En 1656 se la Virgen se corona como Reina y Protectora de Polonia.
Juan Pablo II estaba muy unido a esta Virgen, hoy recordamos esta oración que le dedicaba:
“Madre, soy todo tuyo y aquello que es mío es tuyo.”

PARA TU «RINCÓN BELLO»

El “rincón bello” es el lugar en los hogares reservado para los iconos, es una presencia de Cristo y de los Santos que interceden por nosotros, es la imagen de lo eterno.
Los cuatro iconos que mostramos han sido realizados respetando los bocetos originales y con materiales dignos de la imagen que representan.
Los beneficios de la venta serán donados a la Parroquia San Martín de Porres como aportación a la peregrinación a Cracovia con motivo del Encuentro de la juventud 2016 convocado por el Papa Francisco.
Características:
ICONOS DOMÉSTICOS
– Dimensiones: 15x20cm
– Pintura sobre tabla
– Hoja de oro al agua de 22 quilates
– Breve explicación iconográfica.
Precio unidad: 50€
pedidos en: Iconosycirios

Joaquín, Ana en la Puerta Dorada

ENCUENTRO EN LA PUERTA DORADA

Este tipo de representación, en el que se ve a los padres de María besándose empieza a hacerse común a principios del siglo XIV hasta mediados del XVI a raíz de la Contrarreforma la popularidad de este tema empieza a decaer.

La escena, en una de las puertas de Jerusalén llamada la Puerta Dorada, muestra el encuentro entre San Joaquín y Santa Ana. Los rostros se confunden en un beso, es el momento en el cual se considera que Ana concibe a la Virgen María.

Ana corre a los brazos de Joaquín con un ímpetu que se refleja en el vuelo de su manto.

Los rostros, fuera de un realismo extremo, muestran la realidad espiritual del hombre transfigurado.

La tarima que flota en el espacio sitúa el abrazo de los esposos en una dimensión ultraterrena, y el color verde representa las verdes aguas del mar de cristal del que se habla en el Apocalipsis, aguas purificadoras (Ap. 15,3-4) así como el prado del paraíso.

La escena icónica nunca está encerrada entre muros, no se enmarca en el interior de un edificio sino en el exterior, mientras que con un velo suspendido entre los edificios del fondo simboliza el ambiente cerrado en que se desarrolla la acción.

La ausencia de profundidad debida al fondo dorado trasciende las dimensiones del espacio y del tiempo que se muestra eterno, como el amor de Dios hacia los hombres. Atendiendo a los colores destaca el oro (el color de los colores) que lo ilumina todo, trasciende las dimensiones del espacio y del tiempo que se muestra como eterno, como el amor de Dios a los hombres; y las tonalidades de los edificios, que a pesar de ser cada uno distinto, juntos representan una bella armonía y expresa a su vez la alegría de una ciudad que acoge a la Madre de Dios. Ningún color domina sobre otro, únicamente forman un marcado contraste.

«Vendrá como lo habéis visto ir al cielo «

En un circulo de esferas cósmicas está Cristo sentado en majestad, por eso sus vestiduras ya no son blancas sino del color de la realeza. Con su mano derecha bendice y al mismo tiempo envía. En la izquierda tiene el rollo de las Escrituras que contienen el anuncio de la Buena Noticia para ser acogida libremente por cada hombre. Es el envío a evangelizar: 

Id, pues, y haced discípulos a todas la gentes bautizándolas en el nombre del Padre y del Hijo y del Espíritu Santo, y enseñándoles a guardar todo lo que yo os he mandado. Y he aquí que Yo estoy con vosotros todos los día hasta el fin del mundo”.  (Mt 28, 19-20)

 

 

Sta. Ana o la Virgen del silencio

La primera representación que encontramos de esta imagen es del siglo VIII y se refiere a Santa Ana en un fresco de Nubia de Faras (sede de los reyes de Nobalia, Nubia, actual Sudán), fue descubierto en la catedral de Petros, Pakhoras y ahora se encuentra en el Museo Nacional de Varsovia.

Como todo icono ofrece un acceso al misterio de lo invisible. A través de la contemplación, el corazón habla al corazón, es decir, Dios se une al corazón que ora, suprimiendo el distanciamiento entre éste y la pintura.

Vemos el rostro de María, fuera de un realismo extremo, mostrando una realidad espiritual de la humanidad trasfigurada. Su serenidad trasmite la dignidad de Madre de Dios.

El azul es el color de lo celeste, María Reina del Cielo.

Los ojos, agrandados no solo para ver, interceden por el espectador. Hacia dentro miran el amor de Dios y hacia fuera el corazón del mundo, es la insondable unión entre el Creador y la criatura.

La boca, extremadamente fina y corta aparece cerrada y con el dedo ante ella como expresión de la verdadera oración que se hace en silencio, pero al mismo tiempo está enseñando a orar a su hijo como lo hizo su madre con ella. Esto es posible porque el icono no está sujeto a las normas terrenas de tiempo, lugar, espacio…

José como era justo…

José custodio del Arca de la Nueva Alianza y administrador fiel de los bienes de Dios.

Es el padre de Jesús en la fe. Es el patrono de los seminarios porque hizo del hogar de Nazaret la primera casa de formación. Cumplió la misión de iniciar a Jesús en la fe de Israel.

Vemos a José representado con la vara de Aarón, una vara seca que florece. Al igual que Aarón, José es el encargado de custodiar el Arca de la Alianza, en este caso María como Nueva Arca que contiene la Nueva Alianza de Dios con los hombres. A José se le encomienda la misión más santa, cuidar al hijo de Dios, y Dios está con él en esto. Siendo el siervo se convierte en el señor de su Señor.

José personifica el drama humano: el hombre ante el misterio, al tomar la decisión de repudiar a la Virgen en secreto, lo que pretende es no ser impedimento ante la obra de Dios. Es aquí cuando recibe la visita del ángel. Como era justo, actúa como justo.

Nos acordamos hoy y felicitamos a todos los padres, que a ejemplo de José, hacen de su hogar una casa de bendición