Estas son algunas pautas para que tu cirio luzca en cada celebración como en la primera.
Cómo guardarlo
- Lo mejor es guardarlo siempre colocado en el portacirios. Si no es posible, colócalo en posición horizontal sobre una superficie lisa. Nunca lo apoyes verticalmente en una pared, para que no se deforme.
- Guárdalo en un lugar frío y seco. Nunca cerca de fuentes de calor, al sol, en un coche o encima de un radiador.
- Envuélvelo en papel; para protegerlo mejor, puedes cubrirlo con cartón o papel burbuja.
Cómo limpiarlo
- Si necesitas limpiarlo, hazlo únicamente con un paño humedecido. Nunca uses alcoholes ni limpiadores: podrías retirar el barniz o la pintura.
- Es normal que a veces caiga una gota de cera sobre el dibujo. No intentes retirarla, porque podría llevarse parte de la pintura.
Si el cirio humea demasiado
- Tenemos en cuenta las necesidades de las comunidades que celebran en salas blancas con techos bajos, y para ellas tenemos cirios de medidas más cortas. Si es tu caso, te aconsejamos la calidad Notable: su alto porcentaje de cera de abeja da una combustión más natural, con menos humo negro.
- Si te parece que el humo es abundante, también te ayudará cortar la mecha unos milímetros.
- Para apagarlo, es importante utilizar unas pinzas apagavelas: apaga la mecha y sumérgela ligeramente en la cera líquida. Así la mecha no se requemará, durará más y evitarás humos negros.
